31 mar. 2006

Estimada Aurelia,
Aún no he encontrado una bella versión en español del poema que le he prometido hace muy poco.
H. Clouard hace esta apreciación genérica de su autor:

En sus versos, Gerardo de Nerval fue al comienzo delicado, sonriente, dulcemente nostálgico; con los sonetos de las Quimeras, accedió a la gran poesía. Esos poemas, poco inteligibles a primera vista, se vuelven claros para quien conozca la vida del poeta, sus viajes, sus amores, sus lecturas. Todos reiteran aproximadamente lo mismo; el llamamiento que lanza a una patria ideal, por encima de un destino desgraciado, la sílfide formada con todos los recuerdos femeninos, desde el de Sylvia, la encajera del Valois, hasta el de Jenny Colon y el de María Pleyel, sílfide que se convirtió en Aurelia. Las ventajas de una inspiración tan temerariamente personal saltan a la vista: ella aporta la seguridad de escapar a la abstracción, a la idea o a la anécdota que necesariamente trivializan.
El estilo de las Quimeras se compone de imágenes que sin la menor lógica formal, se añaden unas a otras y parece que se reflejan entre sí. Esos reflejos, a la vez nítidos y misteriosos, apoyados en una prosodia que se diría ritual, crean una magia extraordinariamente concreta e irradiante, cual una corona de rubíes y de zafiros que sentimos ser el adorno familiar de un destino actual y que, no obstante, nos hace recordar la más lejana Antigüedad, en la que Nerval pensaba con nostalgia y esperanza.
Ils reviendront ces dieux que tu pleures toujours!

En honor de su venerable nombre, mi querida Aurelia.

Teófila.

PD de Henri Efw. “Las sílfides son personajes de la mitología gala, que habitan el aire y las aguas. El nombre sílfide proviene del francés sylphide, palabra acuñada hacia 1670 por el académico francés Bernard de Montfaucon, pero el vocablo original que proviene de una creencia prerromana en estos seres etéreos era sylphe, término que fue retomado y divulgado en el siglo xvi por Paracelso.” (extraido de "La fascinante historia de las palabras")

29 mar. 2006

Los Mejores Comienzos. Hoy, Sade.

Mi querido Teófilo
De D.A.F. Sade, sólo una paginita, los primeros 24 versos de La vérité con su correspondiente nota al pie nº 1:

La Verdad
¿Qué es este monstruo, esta quimera impotente y estéril,
esta divinidad que una odiosa corte
de curas impostores predica a los imbéciles?
¿Quieren acaso incluirme entre sus seguidores?
¡Ah no! Juro y mantendré mi palabra,
Jamás este ídolo ridículo y repugnante,
Este hijo del delirio y la irrisión
Dejará huella alguna en mi corazón.
contento y orgulloso de mi epicureísmo
Quiero expirar en el seno del ateísmo
Y que al dios infame con que quieren asustarme
sólo lo conciba para blasfemarlo.
sí, vana ilusión, mi alma te aborrecie,
Y para convencerte más aquí lo reafirmo,
Yo quisiera que pudieses existir por un momento
Para gozar del placer de insultarte mejor.

¿Qué es realmente este fantasma execrable
Ese Don nadie de Dios, ser lamentable
que nada ofrece a la mirada ni nada dice a la mente,
de quien teme el loco y ríe el sabio,
que nada dice a los senitdos, que nadie puede comprender,
cuyo culto salvaje derramó en todos los tiempos
más sangre que la guerra o la furia de Temis
Pudieron derramar en mil años en la Tierra? (1)


(1) Se calcula en más de cincuenta millones el número de muertos en las guerras o matanzas de religión. ¿Acaso una sola de ellas vale la sangre de un pájaro? ¿Y la filosofía no debe armarse toda para aniquilar a un Dios en nombre del cual se inmolaron tantas seres que valen más que él, no habiendo seguramente nada más detestable que un Dios, ninguna idea más torpe, más peligrosa y extravagante?

Desde mis manos le envío mis más tiernos besos.
Teófila.

27 mar. 2006

Urondo y Nerval desde Francia

Querida Aurelia
Dicen de l’Ile de France que de Nerval “era la patra chica, donde le gustaba escuchar y recoger las antiguas canciones del terruño” y ya le transcribiré volcado al español algún que otro trozo del hermosísimo poema en prosa Aurelia. Mientras, este poema quizás agrade su espíritu.

Une allée du luxembourg
Elle a passé, la jeune fille,
vive et preste comme un oisear:
a la main une fleur qui brille,
a la bouche un refrain nouveau.

C’es peut-être la seule au monde
dont le coeu au mien répondrait;
qui, venant dans ma nuit profonde,
d’un seul regard l’éclairerait!...

Mais non, -ma jeunesse est finie…
Adieu, doux rayon qui m’as lui,-
parfum, jeune fille, harmonie…
le bonheur passait, -il a fui!


Mas la lectura de Paco Urondo me ha traído a mi cuerpo el Mar de la Manche con sus gaviotas, así se llama este su poema.

Gaviotas
Estas pequeñas aves marinas se reúnen a veces en las playas, en no muy
grandes cantidades, a descansar quizás. Permanecen paradas sobre sus finas y
ágiles patas dando cara al mar, mirándolo fijamente como viejos marineros
que añoran, desde el sosiego de los malecones, quién sabe qué puertos. de
pronto, pareciera que algo las inquieta y, como buscando salvación, vuelan
desesperadamente hacia su verde magnitud.

Pese a estar siempre en grupos, permanecen ocluidas en su soledad pues, al
menos aparantemente, ignoran la presencia de sus compañaras y, es así como
tan sólo cambian algunas pocas palabras entre ellas. Todo hace suponer que
existe una sola verdad y una sola preocupación en su mundo.

Remontan de tanto en tanto pequeños vuelos sobre el grupo para luego posarse
nuevamente y terminar así con lo que esto tuvo de desconcertante, siempre
con la mirada detenida en su sentido magnífico. A veces vuelan en dirección
contraria, pero estos vuelos son intrascendentes. De inmediato, todas, a
pasos cortos y donosos, se acercan a la proximidad mayor que las olas les
permiten, cerciorándose de que el mar no las ha abandonado aún.

Cuando divisan o presiente -pues aún no se ve- algun barco en el horizonte,
se lanzan en un vuelo irreductible.

Indudablemente, la costa es circunstancial para ellas.


Con sincero afecto.
Teófila

25 mar. 2006

Sobre la Mayéutica y la Violencia

Cara Teófila,
Sobre ciertas formas para exponer conceptos en forma oral no pocas veces he sido crítico. Sobre todo me ha molestado la manera retórica de realizar preguntas para dar la ilusión de que sea el "receptor" quien llegue a las conclusiones preconcebidas por el "emisor". Claramente Vd. verá que en la actualidad semejante método puede realizarse de un emisor o maestro muy superior a su receptor o alumno. Se requiere metodologías pedagógicas como ésas para aludir a un concepto que, formulado prosódicamente, sería tal vez incomprensible. El mismo método que usan las maestras cuando preguntan "de qué color era el elefante blanco de Aníbal". Perdonará Vd. mi burdo ejemplo de la agresión que significa para un "receptor" con medianas luces encontrarse envuelto en semejante forma discursiva.
Esto viene al caso de que releía hoy que cuentan que cuentan que contaban los que saben, que una de las innovaciones de Sócrates fue este "método de las preguntas", o mayéutica, a contrapunto de los largos discursos que formulaban sus odiados sofistas. A estas alturas debo decirle que cualquiera que intenta utilizar la mayéutica para referirme algo, no recibe de mí en el mejor de los casos más que indiferencia. Y, ¡ay de aquel que insista!
Puro y duro,
Teófilo.

PD: Ahora, cuando alguna grácil mujer aplica cualquier forma discursiva, fácilmente ella podrá optar por recibir todo mí cariño que, con indiferencia hacia palabras y conceptos, se guiará sólo por el timbre de su voz.

23 mar. 2006

primer descanso

Queridos amigos,
Ya que en este siglo las epístolas son sin más públicas, hoy les escribo a todos en una sola carta. Cirey es precioso. Voltaire y Emilie han vivido unos días fantásticos allí. Hoy elegí para compartir un fragmento del cap. XVIII -intitulado "De lo que vieron en el país de Eldorado"- de "Cándido o el Optimismo".
Cándido no dejaba de informarse por medio de aquel admirable viejo; quería saber cómo se rezaba a Dios en Eldorado.
-No rezamos nunca -contestó el bueno y respetable sabio-. No tenemos que pedirle nada, nos ha dado todo cuanto nos hace falta; le damos gracias sin cesar.
Cándido sintió curiosidad por ver a los sacerdotes; hizo preguntar dónde estaban. El buen hombre sonrió.
-Amigos míos, aquí todos somos sacerdotes; el rey y todos los cabezas de familia entonan cánticos de acción de gracias solemnemente todas las mañanas, y cinco o seis mil músicos los acompañan.
-¡Cómo! ¿No tenéis ningún monje que enseñe, que dispute, que gobierne, que piense y que haga quemar a la gente que no piensa como él?

Continuaré con mis investigaciones y deleites en Cirey.
Espero las misivas de todos.
Teófila.

21 mar. 2006

Ingreso a la Academia Epicurea Salmanticae

Sabia Teófila,
Cómo Vd. bien sabe, deseo ingresar a la Academia Epicurea Salmanticae. Para dicho fin no alcanza con mis muchas primaveras, sino que es necesario demostrar que uno es conocedor de distintos saberes y uno de ellos es, claro, la Filosofía.
Dado que los decanos exigen un repaso de toda la Historia de la Filosofía, deberé dedicarme a beber conocimientos resumidos, con un sentido atenuado de la crítica. Todo ellos para aprobar lo que llaman "Selectividad para el Ingreso a la Universidad".
Durante las próximas semanas le enviaré una copia de mis apuntes, sabiendo que sabrá Vd. sabrá perdonar que estos carezcan de una mayor profundización que me alejaría de mi objetivo más inmediato.
Modestamente,
Teófilo.

20 mar. 2006

Tratado de Ateología - Apuntes Caprichosos acerca de Él

Paciente Teófila,
Permítame resumirle algunos "Principios de la Ateología" que presenta el galo hereje Michel Onfray -que arda eternamente en el penúltimo círculo del infierno- en su reciente opúsculo "Tratado de Ateología - Física de la Metafísica", del que ya le enviara un breve glosario.

El herético galo plantea que a pesar de las aparentes diferencias entre los tres monoteísmos, estas son "de grado, no de naturaleza", es decir que comparten la misma base: "Una serie de odios impuestos con violencia a lo largo de la historia por los hombres que se pretenden depositarios e intérpretes de la palabra de Dios, los clérigos: odio a la inteligencia -los monoteístas prefieren la obediencia y la sumisión-; odio a la vida, reforzado por una indefectible pasión tanatofílica; odio a este mundo, desvalorizado sin cesar con respecto a un más allá, único depositario de sentido, verdad, certidumbre y bienaventuranzas posibles; odio al cuerpo corruptible, despreciado hasta en sus mínimos detalles, mientras que al alma eterna, inmortal y divina se le adjudican todas las cualidades y virtudes; por último, odio a las mujeres, al sexo libre y liberado." Una vez realizada esta "deconstrucción", podrá la ateología dedicarse a desenmascar en detalle cada una de las falacias de los tres monoteísmos.

Michel OnfrayLe contaré algunas impresiones personales. Creo que uno de los conceptos interesantes del irrespetuoso francés gira alrededor de un ateísmo tranquilo. "La negación de Dios no es un fin, sino un medio para alcanzar la ética postcristiana o francamente laica.". Esta tranquilidad puede en algunos casos permitir a las mentes supuestamente críticas ver que mantienen internamente un pensamiento altamente influenciado por la teología (Mire Vd., iba a decir "por la teología tradicional", lo que sería lo mismo que decir que existe una "buena" apologética). Continúo. Habla el hedonista galo de "Una ética sin obligaciones ni sanciones trascendentes". ¿Cuántas noches en Salónica hemos hablado de la búsqueda de la trascendencia?, ¿cuánto de esto estaba impregnado de una ética francamente cristiana? El antipapista francés se inclina por directamente negarle la misma entidad histórico a Jesucristo, y razón no le falta si se aplican los mismos criterios científicos que se usan para hablar de Rómulo y Remo. Muchas laicas e iluminadas mentes prefieren buscar a un Cristo humano, revolucionario, hippie e, incluso, guerrillero (!). Es decir, utilizando la misma apologética de los monoteísmos que citan y relacionan párrafos y fuentes a piacere, para justificar en el texto "sagrado" la propia ideología. Pero eso sí, ideologías progresistas, humanistas.
"La lectura de los Evangelios exige la misma actitud que la prosa novelesca antigua o los poemas homéricos: dejarse llevar por el efecto literario y renunciar al espíritu crítico"
Espero no haberla importunado con tanto fútil palabrerío. En una próxima carta deberíamos hablar de los recientes arranques religiosos por las caricaturas de Mahoma, una falta que podríamos calificar de "administrativa" en vista de la certera crítica del irreverente francés a las tres grandes religiones monoteístas.
Hasta la victoria y suyo, siempre.
Teófilo

PD: Decidí dejar mis justificaciones inútiles para el final. Esta epístola fue realizada con completo desinterés en encontrar conclusiones de validez divulgativo. Tanto Nietzsche no leído, tanto olvidado Epicuro, tanto Spinoza por conocer me impiden dar conclusiones certeras (si al menos pudiera deletrear "Nietzsche" sin titubear).

19 mar. 2006

Lenguas del Mundo

Curiosa Teófila,
Casualmente entré en un interesante sitio sobre las Lenguas de Hispania y de todo el mundo conocido. Puede visitarlo en http://www.proel.org

Teófilo.

Breve Glosario para el Tratado de Ateología de Michel Onfray

Experimentada Teófila,
Sé que Vd., al contar con la experiencia que brindan los años, puede creer demasiado simples algunas de mis preocupaciones. Ocurre que durante mi lectura del herético "Tratado de Ateología" del no menos hereje Michel Onfray, se han abierto varias líneas de trabajo, lo cual aunque siempre positivo me obliga a tomar algún orden en mis apreciaciones. De esa manera, he decidido comenzar haciendo un breve glosario de las palabras de las cuales me interesaba saber algo más, sin tampoco necesitar un completo estudio de cada una. Estas son:

  • Deista-Deismo: que son los que de defendían la existencia de dios como principio de la realidad, pero despojado de los atributos con que le había revestido el cristianismo: providente, creador, personal, etc.
  • Gnosticismo: Onfray cita por ejemplo la destrucción de templos gnosticos. Es una serie de creencias bastante heterodoxas que crecieron mucho hasta el siglo III cuando la Iglesia bajó línea y "puso orden" en tanta libre explicación del fenómeno cristiano. La palabra, del griego, viene de "conocimiento". El agnosticismo por su parte es mucho más moderno y es una especie de reacción científica a los que le daban a Dios una entidad científica.
  • Lo "performativo": el hecho de que las cosas existen por el hecho de decirlas, como el cura que declara casada a una pareja. Muy relacionado creería con lo de "In principio erat verbum" de Juan.
  • Ectoplasma: Lo usa Onfray irónicamente para referirse a Dios. Es una palabra que además de ser la parte exterior del citoplasma celular, es usada por los esotéricos como "materialización", o incluso "emanaciones" del mismo medium. Pueden adquirir autonomía y función.
  • Pleonasmo: Lo usa Onfray para introducir un concepto como "ateísmo ateo" Transcribo completa la definición de la RAE. "Figura de construcción, que consiste en emplear en la oración uno o más vocablos innecesarios para que tenga sentido completo, pero con los cuales se añade expresividad a lo dicho; p. ej., lo vi con mis propios ojos."2. m. Demasía o redundancia viciosa de palabras.

Luego le enviaré otras apreciaciones acerca de este interesante libro.
Suyo,

Teófilo.

17 mar. 2006

Ovidio

Mi querido Teófilo,
En un tiempo del cual un epigrama nos dice que seis horas del día son para el trabajo; el resto para la vida, escribió Ovidio su Ars Amatoria
Y, una vez arrancado un beso,
si no tomas el resto, sólo mereces
perder los favores que te fueron acordados.
¡Qué esperabas, después de ese beso,
para hacerla tuya, puesto que ese era
tu deseo durante tanto tiempo!
¡Desgraciado, no es el pudor lo que te detuvo,
sino una estúpida torpeza!
¿"Habría sido violentarla", aduces?
¡Pero, si es justamente esta violencia
la que tanto gusta a las niñas!
¡Lo que ellas aman dar, prefieren que se lo roben!
La verdad es que toda mujer tomada
por la fuerza en el arrebato de la pasión
se alegra de este hurto.
y su Metamorphoses, obras ambas muy conocidas y por las cuales tenía predilección Chrétien de Troyes.
"Ovidio fue desterrado de Roma a lo que hoy es Rumania por haber violado los códigos de moralidad de Augusto", dicen.
Memoriosa,
Teófila.

16 mar. 2006

A Aurelia que conocía la caguama

No he vuelto a tener noticias de usted, que solicitaba comentarios que agradasen su espíritu. Cavilando estuve; no sabía con qué llamar su atención. Finalmente me decidí sólo por la similar fonética: caguama - Kawabata. De "Lo bello y lo triste":

Con todo, la muchacha de su novela era Otoko. La novela no podría haber existido sin su historia de amor. Y esa historia era la razón de que la novela fuera tan leída. Si él no hubiera conocido a Otoko, nunca habría sabido lo que era un amor como aquél. El encontrar un amor como aquél a los treinta años podía considerarse una fortuna o una desdicha –él no habría sabido decir qué era-, pero no cabía duda de que había posibilitado su exitoso debut como autor.
Oki había intitulado su novela Una chica de dieciséis. Era un título simple, directo; pero en aquel tiempo la gente se escandalizaba de que una adolescente, una niña en edad escolar, tuviera un amante, diera a luz a un niño prematuro y sufriera un colapso nervioso.

Espero le haya agradado.

Teófila

A Innominada que gustaba de Yourcenar

Durante unos momentos pensé si acaso no sería mejor cambiar de rumbo por un tiempo y partir de Charleville hacia Bruxelles, para luego viajar hacia Calais, quizás por amor a Camille. Mis recorridos son quizás extraños, pues en verdad debería visitar Saint-Germain-des-prés. Pienso en las palabras que Yourcenar escribe al comienzo de su Mishima

Inevitablemente se establece un equilibrio inestable entre el interés que sentimos por el hombre y el que sentimos por su obra. Ya se acabó el tiempo en que se podía saborear Hamlet sin preocuparse mucho por Shakespeare: la burda curiosidad por la anécdota biográfica es un rasgo de nuestra época, decuplicado por los métodos de una prensa y de unos media que se dirigen a un público que cada vez sabe leer menos.

Espero sus misivas.
Teófila.

A Erebos que invitaba al siglo XIII

Como es sabido viajo de Charleville a Cirey. Quizás luego haga un camino inverso en el tiempo y de Cirey parta hacia París. Mis pretensiones son circunscribirme a los fines del XVIII y a los principios del XIX. Pero -y debo confesar volubilidad- con gusto aceptaría visitarle en el siglo XIII, mejor si fuese por los caminos de las glosas emilianenses y silences o los de los lais de Marie de France:

“¡Hermosa amiga, eso es lo que nos pasa: ni vos sin mí, ni yo sin vos!
Dicen que dice Tristán al enrollar la madreselva en torno de la vara de avellano cuya corteza arranca y donde graba su nombre.

Muéstreme los caminos, pues.
Teófila.

Al Anonymous que citaba a un tal Mournier

Saliendo de Charleville, un paquete llegó a mis manos; lo abrí no sin cierta impaciencia. En el interior de una caja, un libro EUDEBA, 1962: “El personalismo” de Emmanuel Mournier. En sus páginas blancas y lustrosas, de filo admirable, un trazo menudo de fino lápiz suybrayaba:

… cuando los hombres dejan de soñar con catedrales, tampoco saben ya construir buhardillas bonitas.

Recordé entonces el admirable trozo sobre la paradoja que me hizo llegar tiempo atrás y brindé a su salud, mi estimado Anonymous.

Teófila.
P.D de Henry Efwerbren: los CP para la Guía Michelin son salida: 1-F-Ardennes (08000) - llegada: 5-F-Haute-Marne (52110)

15 mar. 2006

Une saison en enfer y El Erotismo

Mi estimado Teófilo,
Podría el resto del año enviarle cartas cuyos temas versen sólo acerca de mis viajes por Francia. ..
Muy cerca de Bélgica -país al cual también le dedicaría algo- existe Charleville; de allí me llevé conmigo para siempre "Une saison en enfer". Mire usted:
Elle est retrouvèe!
Quoi? l'éternité.
C'est la mer allée
Au soleil.

Bataille en "El Erotismo", luego de "recordar estos versos de uno de los poetas más violentos", escribe:
La poesía conduce al mismo punto que cada forma del erotismo, a la indistinción, a la confusión de los objetos distintos. Nos conduce a la eternidad, nos conduce a la muerte, y por la muerte, a la continuidad: la poesía es la eternidad. Es la mar ida con el sol.

Con afecto.
Teófila.

13 mar. 2006

Algunas citas de unas cartas de Sade

Mi estimado Teófilo,
Ya con el tiempo creo estaré en condiciones de abundar más. Mientras, le acerco algo de las cartas de Sade desde la cárcel de Vincennes.
Miserables criaturas, arrojadas por un momento sobre la superficie de este montón de lodo, ¿es pues necesario que la mitad del rebaño persiga a la otra mitad? Hombre, ¿eres tú a quien corresponde decidir lo que está bien y lo que está mal?

Decís que no puede aprobarse mi manera de pensar. ¿Y a mí que me importa? ¡Bien loco es el que adopta una forma de pensar para los otros! La mía es el fruto de mis reflexiones; depende de mi existencia, de mi formación. No soy dueño de cambiarla; y si lo fuera no lo haría. Esta forma de pensar, que reprobáis, es el único consuelo de mi vida; es lo que alivia mis pesares en la cárcel y constituye mis placeres en el mundo; a ella me aferro más que a la vida. No es a mi manera de pensar a quien debo mis desgracias, sino a la de otros. El hombre razonable que desprecia los prejuicios de los tontos se convierte necesariamente en su enemigo; tiene que saberlo y no importarle. Un viajero transita por un hermoso camino. Está lleno de trampas. Cae en ellas. Decid de quién es la culpa, ¿del viajero o del malvado que las puso? Si, como decís, el precio que se pone a mi libertad es el sacrificio de mis principios o de mis gustos, podemos decirnos adios por la eternidad, pues antes que ellos, sacrificaría mil vidas y mil libertades si las tuviera.

Aprended que es el punto donde uno se encuentra lo que hace que una cosa sea buena o mala y no la cosa en sí. A los campesinos rusos se les cura la fiebre con arsénico; no obstante, el estómago de una linda mujer no se curaría así.

Con gran disposición, buen ánimo y feliz en estos días.
Teófila.

12 mar. 2006

El nacimiento de la clínica

Mi estimado Teófilo,
El título de esta epístola es el título de un libro de Foucault que según el propio autor "trata del espacio, del lenguaje y de la muerte; trata de la muerte." El libro está profusamente subrayado, anotado y marcado
En el capítulo "La lección de los hospitales" se señala que
El problema moral más importante que la idea clínica había suscitado era éste: ¿con qué derecho se podía transformar en objeto de observación clínica, un enfermo al cual la pobreza había obligado a solicitar asistencia al hospital?
y que
El dominio de los hospitales es ambiguo: teóricamente libre, y abierto a la indiferencia de la experimentación por el carácter de no contrato que vincula al médico con su enfermo, está erizado de obligaciones y de límites morales en virtud del contrato sordo -pero apremiante- que vincula al hombre en general con la miseria en su forma universal.
Luego se cita con justeza a Menuret, quien en el "Essai sur les moyens de former de bons médecins" publicado en París en 1.791 decía: "Penetrando en los asilos donde languidecen la miseria y la enfermedad reunidas, sentirá estas emociones dolorosas, esta conmiseración activa, este deseo ardiente de llevar el alivio y la consolación, este placer íntimo que nace del triunfo y que el espectáculo de la felicidad extendida aumenta. Es allí donde aprenderá a ser religioso, humano, compasivo."
Y se continúa finalmente
Pero mirar para saber, mostrar para enseñar, ¿no es violencia muda, tanto más abusiva cuando calla, sobre un cuerpo de sufrimiento que pide ser calmado, no manifestado? ¿Puede el dolor ser espectáculo? Puede serlo, e incluso debe serlo en virtud de un derecho sutil, y que reside en que nadie es el único y el pobre menos que los demás, que no puede recibir asistencia sino por la mediación del rico. Ya que la enfermedad no tiene la fortuna de encontrar la curación más que si los demás intervienen con sus saber, con sus recursos, con su piedad, ya que no hay enfermo curado sino en sociedad, es justo que el mal de los unos sea transformado en experiencia para los otros; y que el dolor reciba así el poder de manifestar: "El hombre que sufre no deja de ser ciudadano... la historia de los sufrimientos a los cuales está reducido es necesaria para sus semejantes porque ésta enseña cuáles son los males que los amenazan." (Chambon de Montaux, "Moyen de rendre les hôpitaux plus utiles à la nation", París, 1787) Al rehusar ofrecerse como objeto de instrucción, el enfermo "sería ingrato, porque gozaría de la ventajas que resultan de la sociabilidad sin pagar el tributo del reconocimiento." (Ibid) Y por estructura de reciprocidad, se dibuja para el rico la utilidad de venir en ayuda de los pobres hospitalizados: al pagar para que se los atienda, pagará, incluso de hecho, para que se conozcan mejor las enfermedades por las cuales él mismo puede ser afectado; lo que es benevolencia respecto del pobre se transforma en conocimiento aplicable al rico.

El librero había ingeniado un modo de fijar por convención el precio ya que el cambio de la moneda era por demás frecuente: usaba la unidad. Este libro costaba 20 u. Yo, gracias a Foucault, conocía a Char: "Desarrollad vuestra legítima rareza".
Con afecto.
Teófila.

11 mar. 2006

Las calles de París

Mi querido Teófilo,
A pesar de la lejanía en el tiempo y en el espacio no puedo menos que conmoverme ante ciertos hechos. Quizás hoy sean adecuados estos extensos párrafos de Berman.
Cuando comenzaron las obras de Haussman en los bulevares, nadie comprendió por qué los quería tan amplios: de treinta a noventa metros de ancho. Solamente cuando la obra estuvo concluida, se comenzó a ver que estas calles inmensamente anchas, rectas como flechas, que se extendían a lo largo de kilómetros, serían las vías rápidas ideales para el tráfico pesado. El macadam, la superficie con que habían sido pavimentados los bulevares, era notablemente liso y ofrecía una tracción perfecta para las patas de los caballos. Por primera vez, jinetes y conductores podían lanzar sus caballos a toda velocidad en pleno centro de la ciudad.

Se comprende ahora fácilmente al poeta de Baudelaire cuando dice "Cruzaba el bulevar corriendo, en medio de una caos en movimiento, con la muerte galopando hacia mí por todos lados". Y continúa Berman

¿Qué pasaría si la multitud de hombres y mujeres aterrorizados por el tráfico moderno pudiesen aprender a afrontarlos juntos? Esto ocurrirá sólo seis años después de "La pérdida de una aureola" (y tres años después de la muerte de Baudelaire), en los días de la Comuna de París de 1871, y nuevamente en San Petersburgo en 1905 y 1917, en Berlín en 1918, en Barcelona en 1936, en Budapest en 1956, nuevamente en París en 1968, y en decenas de ciudades de todo el mundo, desde los tiempos de Baudelaire hasta los nuestros: el bulevar se transformará bruscamente en el escenario de una nueva escena primaria moderna. No será la clase de escena que le habría gustado ver a Napoleón o a Haussmann, pero será no obstante una escena que su forma de urbanismo habrá contribuido a crear.

Pensativa.
Teófila.

10 mar. 2006

Baudelaire, Cabrera Infante, Marx y Berman

Mi querido Teófilo,
Me ha comunicado su deseo de que le explique cómo al buscar el cuento "La voz de la tortuga" mi cerebro, mi cuerpo -no el alma, que no poseo- recordó unos versos del poema "El viaje (VI)". Otras veces me ha expresado deseos similares; los cuales no creo poder satisfacer puesto que son asociaciones que no obedecen a racionalidad previa alguna. Suceden, acontecen. Ahora, releyendo el cuento y releyendo los versos puedo ensayar alguna aproximación. Le pido entonces que lea y relea varias veces tanto el cuento (con el cual no hay problemas puesto que tanto usted como yo dominamos el mismo idioma en que fue escrito), cuanto los versos (con los que sí tenemos problemas, por lo que las recomendaciones son: lea la traducción que le envié y la versión en francés que le acerco ahora, y tome sólo como una guía para no perderse en las palabras esa otra traducción a la que lleva el link ut supra). Le pido que la primera vez se deje subyugar por la belleza tremenda, terrible, cruel, tanto del cuento como de los versos. Le pido que la segunda vez se adentre en la métrica, en el ritmo, en la rima, en la musicalidad, y tanto del cuento como de los versos disfrute del placer intelectual que tanta cosa bien hecha depara. Le pido que la tercera, la cuarta, la quinta… la enésima vez… Le pido, en fin, que para tantas veces como quiera se invente y reinvente tantos placeres, conexiones y (con) fusiones como su ser, su persona, su cuerpo quiera.
Por mi parte me he procurado el deleite de leer “Todo lo sólido se desvanece en el aire La experiencia de la modernidad” de Marshall Berman. San Petersburgo, París, Nueva York, modernizadas; Baudeleire, Marx, Dostoievski, Haussman, Le Carbusier, Melville, Ibsen, Herzog, Richard Foreman, Fassbinder, Pollock, Buster Keaton, Benjamin, Goethe, Robert Moses, Chaplin, y muchos otros se dan cita en ese libro que toma su título del Manifiesto Comunista .
Berman trabaja dos "escenas arquetípicamente modernas" que se encuentran en los poemas en prosa de Baudeleire “Los ojos de los pobres” y “La pérdida de una aureola” y dice en un momento:
Para ambos (Baudeleire y Marx), una de las experiencias cruciales endémicas de la vida moderna, y uno de los temas centrales del arte y el pensamiento moderno, es la desacralización. (…) En el Manifiesto, el drama de la desacralización es terrible y trágico: Marx vuelve la vista atrás, y su visión abarca las figura heroicas de Edipo en Colono, Lear en el páramo, luchando contra los elementos, desnudo y burlado pero no semetido, creando una nueva dignidad a partir de la desolación. “Los ojos de los pobres” contiene su propio drama de desacralización, pero aquí la escala es íntima, más que monumental, y las emociones son melancólicas y románticas, más que trágicas y heroicas. Sin embargo, “Los ojos de los pobres” y el Manifiesto pertenecen a mismo mundo espiritual. “La pérdida de una aureola” nos enfrenta a un espíritu muy diferente: el drama es aquí esencialmente cómico, la forma de expresión es irónica, y la ironía cómica está tan lograda que enmascara la seriedad del desenmascaramiento que está ocurriendo. El desenlace de Baudelaire, en el que la aureola del héroe se desliza de su cabeza y rueda por el fango –en vez de ser arrancada con un gesto violento, al estilo de Marx (y Burke, Blake y Shakespeare)-, evoca el vodevil, la farsa, las pantomimas metafísicas de Chaplin y Keaton.

Y también, como diría una señora que conocí, evoca el saltimbanqui, la barraca de feria, Meyerhold (Dr. Dapertutto), Kantor…
Con añoranza, saudade, morriña, spleen.
Teófila.

9 mar. 2006

Baudelaire, unas cartas y unos versos.

Lejano Teófilo,
Mucho tiempo empleé en la búsqueda del cuento de Cabrera Infante sobre el cual Aurelia nos ha pedido un comentario.
Durante la búsqueda, me vinieron a la memoria estos versos de Baudelaire:
el verdugo que goza, el mártir que solloza;
la fiesta que sazona y perfuma la sangre;
el veneno del poder enervando al déspota,
y el pueblo amante del látigo embrutecedor...
La mejor biografía de Baudelaire es un libro conteniendo todas su cartas a Carolina Archimbaut-Dufays, su madre, "mujer vivaz, nerviosa, imaginativa y, a ratos, fantásticamente aprensiva", según nos cuenta el biógrafo de ella. Así comienza la primer carta fechada alrededor de 1833:
Mi querida madre, mi buena mamá: No sé qué decirte y tengo que decirte toda clase de cosas. Por lo pronto que siento un gran deseo de verte. Qué diferente estar en casa de extraños -y no son precisamente tus caricias y nuestras risas lo que hecho de menos, es un no sé qué que hace que nuestra madre nos parezca siempre la mejor de las mujeres y que sus cualidades nos conformen más que las cualidades de otras mujeres: hay un acuerdo tal entre la madre y un hijo, viven tan bien uno al lado del otro- de manera que a fe mía, desde que estoy en casa del señor Laségue me siento muy incómodo.
Ah, el spleen... El calor me agobia y añoro unos días frescos en los que caminábamos por senderos de montañas amarillas.
Con cariño.
Teófila

8 mar. 2006

Cabrera Infante y la Caguama

Aurelia escribe a Salónica "Queridos amigos, leí un cuento de Cabrera Infante. No recuerdo el título ... Me había impactado lo sorprendente de su desenlace y cómo incluía en la ficción la descripción científica de la caguama. Agradaría mi espiritu un comentario sobre él. Aurelia".
Yo que desconozco estos asuntos, he buscado el significado de caguama, y parece ser que es una tortuga en peligro de extinción ¿alguien puede echar algo de luz sobre este asunto? Teófilo

7 mar. 2006

El Amante de Marguerite Duras


Mi añorado Teófilo,
Como recordará, el texto de Onfray "Política del Rebelde" va extrayendo lecciones de los campos de concentración a partir del texto "La especie humana" de Robert Antelme.
Las cronologías registran la unión de Marguerite Duras con Antelme. Por "El Amante", Duras fue premiada con el Gouncourt en 1984.
Colaboracionistas, los Fernández. Y yo, dos años después de la guerra, miembro del P.C.F La equivalencia es absoluta, definitiva. Es lo mismo, la misma piedad, la misma llamada de socorro, la misma debilidad de juicio, la misma superstición, digamos, que consiste en creer enla solución política del problema personal.

Unos años antes del Gouncourt, en Trouville, Normandía, Yann Andréa y Duras conocieron el amor de sus cuerpos por primera vez...
Con ternura.
Teófila.

6 mar. 2006

Raymond Chandler y su imperdible Marlowe

Teófila Albión,
Esperando el barco que me traería de vuelta a Calipso y durante el viaje me devoré el policial "El sueño eterno", donde el escritor Raymond Chandler presenta por primera vez en sociedad al típico personaje de las novelas norteamericanas de detectives: Philip Marlowe
La editorial presenta el libro como joya de la literatura universal, pero debemos decir que es ahora una especie de "gran lugar común", pero por supuesto, viene del remitente original. ¿no le parece? Me encontré riendo en voz alta en el puerto, algo así como festejando los grandes chistes y salidas conocidas (la femme fatal, el duro-cariñoso, el malo no tan distinto del bueno, etc...). Slavoj Zizek en el libro al que me referí hace un tiempo hacía un análisis de estos detectives comparándolos con los psicoanalistas (el cobro que distancia del hecho, la búsqueda de lo oculto, y otras cosas). En la web "El poder de la Palabra" hay unos textos seleccionados del autor que son muy ejemplificadores de estos detectivos de mirada oscura pero de construcciones gramaticales sencillas, mucho más policías que poetas: "Llevaba yo mi traje azul pólvora, camisa azul oscura, corbata y un pañuelo desplegado, zapatos gruesos y negros, medias negras de lana, con cuadrados azul oscuro. Estaba yo pulcro, limpio, afeitado y sobrio y me importaba muy poco quien lo supiera. Era en todo el detective privado tal cual debe ser." Afirmativo.

Habrá más noticias para este boletín,
Suyo,
Teófilo.

5 mar. 2006

Algunas diminutas burlescas de Quevedo


Alegre Teófilo,
¡Qué belleza la de esos cuadros que me ha hecho llegar! ¡No sé cómo agradecerle tanto derroche! Ya he cubierto las paredes del Salón de los Cielos con ellos y ha quedado precioso.
Como ya le he hecho saber, me entretengo con versos breves de contenido algo satírico, algo moralista, algo pesimista, algo condensado... De la brevedad de Quevedo nada puedo afirmar, mas atendiendo a la señalada “tendencia a transformar cada verso en una sentencia de sentido completo” sí puedo seleccionar un poco de “El Parnaso Español, monte en dos cumbres dividido, con las nueve musas (1648)” y de tal modo citar diminutas burlescas.
quitarnos el dolor, quitando el diente,
es quitar el dolor de la cabeza
quitando la cabeza que le siente

mujer que dura un mes se vuelve plaga

ministril de las ronchas y picadas
mosquito postillón, mosca barbero
hecho me tienes el teestuz harnero,
y deshecha la cara a manotadas

antes la honra que el chapín se enloda

No quería despedirme de usted sin antes recordarle que Quevedo afirma que Talía: Musa VI,
Canta poesías jocoserias,
que llamó burlescas el autor;

esto es

descripciones graciosas,

sucesos de donaire

y censuras satíricas de

culpables costumbres,
cuyo estilo es todo templado
de burlas y de veras.
Con alegría.
Teófila.

4 mar. 2006

Paseando por el Museo Thyssen-Bornemisza

Colorida Teófila,
Tuve hoy la oportunidad de visitar el "Museo Thyssen-Bornemisza", del que siempre le quedará la posibilidad de hacer la visita virtual, en espera de futuros más cercanos. Este museo de nombre tan raro para no iniciados como nosotros, es un cierto orgullo para el ambientecillo hispano, que cuenta en esta colección con "un par de cada uno" de los grandes pintores del siglo XIX y principios del XX. Están todos: Monet, Manet, Toulose-Lautrec, Paul Klee, Kandinsky, Van Gogh, Picasso... bueno de Picasso hay por todos lados, hasta coches "Picasso" hay. La aristocracia española juntó cuadro hasta Goya, después no hubo una peseta para nada más, hasta que entró de vuelta en el mundo, digo en la UE, y es medio tarde para ponerse a comprar cuadros que valen millones, que igualmente debieron poner junto con ciertas movidillas para lograr que la colección se quede unificada y en Hispania. Le envío sólo para su solaz, algunas burdas copias de algunos de los cuadros que vi hoy. Como mañana ya abandono Madrid, el Museo Reina Sofía y su "Guernica" quedará para más adelante.
Modestamente,
Teófilo


HOFMANN, Hans / "Hechizo azul", 1951
Esos diseños que ahora nos parecen tan comunes pero sin embargo...



LICHTENSTEIN, Roy "Mujer en el baño" 1963
Puro Arte Pop, no se bien que me lleva a enviarle una copia. Por los puntitos del offset, pero ni se ven en la copia, el rojo y blanco se funden en rosa.


GOGH, Vincent van
"Les Vessenots" en Auvers 1890
Los descargadores en Arles 1888
Mi reflexión estética: no creo que nunca haya visto tanto dinero junto en tan poco espacio.


POLLOCK, Jackson / "Marrón y plata Ica". 1951
Un ejemplo de lo que sirve verlo en el museo: cualquier cosa que me haya llevado a resaltar este cuadro se pierde irremediablemente al verlo reducido.


ERNST, Max "Arbol solitario y árboles conyugales" 1942
Otro: cualquier cosa que haya visto en este cuadro no está en la copia que le envío


FILONOV, Pavel Nikolaevitch y GLEBOVA, Tatiana / "MOPR. Prisión", 1927
Este fue el primero que pensé en mostrarle. No llegas a ver los detalles pero tiene casi infinitos dibujos e imágenes dentro de los dibujos dentro de los dibujos dentro de los dibujos. El año 1927, de repente ciertos cuadros adquieren un relieve especial cuando uno mira las fechas ¿no le parece?

3 mar. 2006

Algunos epigramas de Marcial

Estimadísimo amigo,
Deleito mis días con pequeños diálogos, limericks, epigramas, dichos y sentencias. Para compartir el disfrute, he aquí una brevísima selección de nuestro queridísimo poeta Marcial.
Algunos son buenos, otros son pasables,
pero los epigramas que aquí lees, Avito,
son mayormente malos.
Un libro sólo se hace así.

Él era tu amante, Paola,
y podías desmentirlo.
Ahora es tu marido,
¿cómo harás para negarlo?

Mientras podías joder
no sabías cantar.
Ahora cantas pero ya eres vieja.

Protestas y consideras, Veloz,
mis epigramas demasiado largos.
Tú nada escribes, Veloz:
son los tuyos demasiado cortos.

Nunca lees nada
y quieren que te tomen
por poeta, Mamerco.
Vale, con que sigas
no leyendo nada.

Sertorio nunca termina las cosas
aunque comienza un centenar.
Cuando jode me pregunto
si es capaz de terminar.


Quizás otro día le envíe algunos pequeños comentarios que se han formulado acerca de estos bellos juegos de palabras.
Con afecto.
Teófila.

2 mar. 2006

Conociendo el Museo del Prado

Óptima Teófila,
Tuve hoy la oportunidad de entrar al conocido Museo del Prado de Madrid. Vd dirá que no le importa, pero estando en la futura capital de la Hispania, no podía dejar pasar la oportunidad. Imposible un inventario en cuatro líneas, visite Vd. una Galería Virtual si así lo desea. A los fines de esta epístola elijo caprichosamente dos colecciones: Goya (en particular su Serie Negra), y por supuesto los cuadros de los flamencos entre los que destaca El Bosco y por ejemplo su "Jardín de las Delicias". Permítame la informalidad en mis apreciaciones, pero ¿Qué sentido tiene ver pinturas originales en este momento en que la divulgación digital es tan amplia? En principio me contestaría que no es tan amplia: es muy difícil ver en su tamaño original estas obras como copia, y déjeme decirle que el tamaño sí que importa: es el que eligió el artista, y al ver reproducciones pequeñitas la pérdida es irremediable. Dejo de lado "finezas" tales como el color verdadero, la luz y otros elitismo. Pero debo decir sí, es un gusto, un placer particular es el de ver las pinturas que debajo de infinitas restauraciones estos pintores tan particulares han, efectivamente, hecho. Algo así como ir lo más cerca posible al origen de tantas lecturas y deliberaciones. Déjeme decirle finalmente que en mi mente poco propicia a la emoción, mi pecho palpitaba al tratar de que entraran en él cientos de imágenes tan conocidas y tan caras a la vez.
Hice un rápido bosquejo del frente del edificio que envío adjunto a esta epístola.
Pensativo y suyo,
Teófilo.

1 mar. 2006

Algunos minúsculos diálogos de Chamfort

Mi querido Teófilo,
¡Mire usted estos divertidos y agudos dialoguillos de Chamfort!
Un día en que nadie escuchaba a nadie en una disputa en la Academia, Monsieur de Mairan dijo:
-Señores, ¿y si habláramos sólo cuatro a la vez?

M. solía decir, a propósito de las cosas de este bajo mundo que van de mal en peor:
- He leído en alguna parte que nada es peor para los pueblos que los reinos demasiado largos.
Oigo decir que Dios es eterno. Todo está dicho.

Madame Beauzée se acostaba con un profesor de alemán. Monsieru Beauzée los sorprendió, al volver de la Academia. El alemán dijo a la señora:
- Os decía que era hora de que me vaya.
Purista hasta la médula, Monsieur Beauzée lo corrigió:
- De que me fuera, señor, de que me fuera.

Un médico rural iba a visitar a un enfermo de la aldea vecina. Para no aburrirse, llevó consigo una escopeta de caza. Se cruzó con un campesino que le preguntó a dónde iba.
- A ver un enfermo.
-¿Teméis que se os escape?

Mucho me han hecho reir, estos y otros más que luego le enviaré.
Con afecto.
Teófila.