25 ene. 2006

Dos formas de entender el universo segùn Slavoj Zizek

Docta Teófila,
Nosotros que podríamos catalogar nuestro posicionamiento en los últimos años como “honorables junguianos”, podemos sin embargo leer el “radicalismo lacaniano”, aunque insulte nuestro bienamado yin y yan. Y cito a Slavoj Zizek “Mirando al sesgo” (una introducción a Jacques Lacan a través de la cultura popular)
“Qué conclusión debemos entonces extraer de este acuerdo inesperado entre las más recientes especulaciones físicas y las paradojas de la lógica lacaniana del significante? Por supuesto podríamos derivar hacia una especie de oscurantismo junguiano: diríamos que lo masculino y lo femenino no tienen que ver sólo con la antropología, sino que también son principios cósmicos, (...) la diferencia humana sexual humana sería solo una forma especial de este antagonismo cósmico universal entre los principios masculino y femenino, yin y yang. Es casi innecesario añadir que la teoría lacaniana lleva a una conclusión opuesta, a una versión radical antropocéntrica o, más precisamente, “simbolocéntrica”: nuestro saber del universo, el modo en que simbolizamos lo real, está en última instancia determinado por las paradojas del lenguaje como tal; la división en masculino y femenino (es decir, la imposibilidad de un lenguaje neutro, no marcado por esta diferencia) es inevitable porque la simbolización está por definición estructurada alrededor de una cierta imposibilidad central (...). Ni siquiera la física subatómica más pura puede sustraerse a este atolladero fundamental de la simbolización."
Un saludo que, ya que hablamos del tema, es más que eso.
Teófilo.

1 comentario:

Teofila dijo...

Amable Teófilo,
Es con placer que leo sus líneas. ¿Qué le parece esta otra cita del mismo texto como guarnición de la suya? He tenido la ocurrencia de armar sendos platos utilizando estas citas, y me he reído no poco.
Hela aquí:
"¿Recuerda el lector la célebre interpretación que, según Artemidoro, propuso Aristander del sueño de Alejandro de Macedonia? Alejandro 'había rodeado a Tiro, sometiéndola a sitio, pero se sentía inquieto y perturbado por el tiempo que estaba llevando ese asedio. Alejandro soñó con un sátiro que danzaba sobre su escudo. Sucedió que Aistander estaba cerca de Tiro (...) Dividiendo la palabra sátiro en sa y tiro alentó al rey a estrechar el asedio para convertirse en amo de la ciudad.' Como podemos ver, a Aristander no le interesaba ningún posible significado simbólico de la figura del sátiro danzante (¿deseo ardiente, jovialidad?): en lugar de ello, se concentró en la palabra, dividiéndola, y de ese modo obtuvo el mensaje del sueño: sa y tiro= Tiro es tuya."
Quizás haya que darle un marco a estas citas. Pero es claro que en estas épocas suelen hacerse estragos usando nombres rimbombantes como Freud y Jung.
Afectuosa
Teófila.