25 dic 2005

Jerzy Kosinski

Amable Teófila,
Cayó en mis manos el libelo "Pasos" (1969) de Jerzy Kosinski que devoré huyendo de un frío que empeora mi actual estado febril. A este polaco separado de su tierra para ir a norteamérica, lo relacionan con Céline y Kafka. Agrego yo a Bukowski, cortado con la misma tijera de los decrépitos, los exiliados y desgreñados. ¿Qué puedo decirle de su prosa sincopada? Le transcribo sólo un párrafo, para solaz suyo, de este hombre al que Dante condenaría al Segundo recinto del séptimo círculo infierno: el de los violentos contra sí mismos, los suicidas y disipadores.
Teófilo
"Si yo pudiera, por arte mágica, hablar su idioma y cambiar el color de mi piel, la forma de mi cráneo, la textura de mi cabello, me transformaría en uno de ellos. Así, expulsaría de mí la imagen de lo que había sido antaño y de lo que podía llegar a ser; ahuyentaría el temor a la ley que había aprendido, la idea de lo que significaba el fracaso, la vara que medía el éxito; desterraría el sueño de la posesión y los símbolos de la propiedad, las credenciales, los diplomas, los contratos. Este cambio no me dejaría otra alternativa que seguir vivo"

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