8 sept. 2007

Nueva incorporación a "Judit y las frases genealógicas"

Mi queridísimo Teófilo,
Acorde con este estado en que nuestra correspondencia ralea y las vicisitudes de las horas que pasan quedan relegadas al silencio, me limito a enviarle una cita que acrecentará el acervo de las frases cuya genealogía habíamos remontado a Judit.
Pero el fondo del corazón, cuyo contenido era un misterio incluso para su dueño, se mantendría siempre inexpugnable.
Orwell
Con afecto inclaudicable.
Teófila.

2 comentarios:

Teofilo dijo...

Cara Teófila,

La por mor de Freud inevitable asociación de la inexpugnabilidad del corazón con esa Idea llamada Inconsciente me obliga a darle importancia a la primera imagen que vino a mi mente al leer la fértil frase de Orwell por vuestra merced traída a colación.

Y esa imagen no es otra que el Castillo de Kafka,

La saludo con cariño pero sin fuerzas para ocultarle ciertos negros efluvios provenientes de mi corazón, ora de regiones conocidas, ora de otras oscuras, inexpugnables,

Teófilo.

Teofila dijo...

Mi querido Teófilo,

La frase de Orwell que le cité está extraida de "1984". A mi juicio podríamos distinguir dos temas muy en dicha frase: lo incognoscible y la inexpugnabilidad del corazón humano. Por el momento mi interés se centra en la inexpugnabilidad: en cuanto pudiera pensarse dentro de "1984"; en cuanto pudiera relacionarse con Sade puesto que de alguna manera comparten esa concepción del corázon humano como último reducto donde el individuo puede considerarse soberano e inmune a los embates de leyes, estados, dictaduras, totalitarismos, y largo etcétera; en cuanto pudiera investigarse acerca de concepciones iusfilosóficas subyacentes tanto en Orwell, como en Sade.

Con afecto.
Teófila.