20 may. 2010

Bauman y Holocausto

Cara Teófila,

He tenido una entrevista con Zygmunt Bauman sobre el tema "Holocausto y posmodernidad" Bauman nos hace recordar la importancia de los análisis críticos. Esto quiere decir, no quedarnos sólo con las propuestas positivas de Habermas, Arendt o Taylor, que en su esfuerzo pragmático transigen casi por necesidad.

Habla primero de cómo los esfuerzo ordenadores tienen a apuntar más y más hacia los resultados indeseados de los esfuerzos anteriores1.
Pero a Bauman lo que le interesa es el concepto de ambigüedad que es lo que se tiende a eliminar desde los ordenamientos indicados desde el poder. La ambigüedad queda entendida socialmente como lo monstruoso, lo que no es ni una cosa ni otra. Y los judíos que no son ni paganos ni cristianos son un claro ejemplo de ello. Propone que el cristianismo más que antisemita era alosemita, es decir, que la discriminación era en el sentido de considerarlos distintos (allus, otro) y merecer un trato específico.
Pero en épocas más recientes esa características de “nación no nacional” los transformaron en una amenaza al orden. Y con el nazismo directamente se convertían en una antirraza, ya que erosionaban las razas propiamente dichas.

Dice Bauman que La línea que divide el nacionalismo, que reclama la unidad cultural, del racismo, que proclama una base natural para dicha unidad, es y tiene que ser tenue.” “El otro de dentro” empezó a ser puesto contra la pared.

Bauman destaca que los Estados modernos ya no están por la labor de poner a una parte de su población contra otra. Sin embargo, las viejas estrategias de eliminar la ambigüedad al fagocitar al “otro de dentro” se han transformado en estrategias de expulsión, como se ve en el caso de la inmigración.

Bauman destaca que “Una invención fundamentalmente moderna es la idea de que ciertas categorías de seres humanos no tienen sitio en la “sociedad buena” y cree que esta idea perdura en el hombre moderno. Insiste no en quitarle la culpa a los alemanes del Holocausto, sino que “que Alemania hizo lo que hizo en razón de lo que comparte con el resto de nosotros, no por lo que los diferencia de nosotros”. Bajo la idea de “libertad de elección” se esconden derechos de unos pueblos sojuzgados por la felicidad de otros.

El final de la entrevista es una diferenciación entre ética moderna y postmoderna y en general un análisis de la pertinencia misma del concepto de potmodernidad. He hecho al respecto una entrada nueva en el glosario: Ética moderna

Espero no haberla incordiado con tanto palabrerío,
Atento a vuesa merced.

Teófilo.



ZYGMUNT BAUMAN, "DIÁLOGO CON ZYGMUNT BAUMAN, Holocausto y posmodernidad" (Entrevista), Revista Claves de Razón Práctica, Nº 125, Septiembre 2002
  1. El tema de los efectos colaterales del ordenamiento Lo podemos rastrear hasta la razón instrumentalista de Weber y su “máquina de hierro”.

19 may. 2010

Bauman y la ética moderna

Cara Teófila,

Admire con que sencillez Bauman define los desafíos éticos de la modernidad. Sepa que para él son distintos a los de la posmodernidad, pero eso es otra historia.
“Podemos hablar con un mínimo de certeza de lo que era la ética moderna (la búsqueda de un código de comportamiento que toda persona en pleno uso de sus facultades tendría que seguir), de en qué consistía la práctica ética de la modernidad (la legislación de un escenario social que no dejase otra opción a la persona que la obediencia del código), de qué beneficios suponía dicha práctica (la disminución de la violencia –es decir, de la coerción ilegítima, no –autorizada– en la vida diaria), del precio al que se obtenían dichos beneficios (habituarse a una gran cantidad de violencia legítima –autorizada– tras la máscara de la coerción “funcional” y convertirla en una rutina hasta el punto de hacerla invisible) y de cuáles eran los efectos potencialmente mórbidos para la moralidad (poner la conformidad con las reglas en el lugar de la responsabilidad por el Otro).”
Salud, que sé que la necesita.
Teófilo

ZYGMUNT BAUMAN, "DIÁLOGO CON ZYGMUNT BAUMAN, Holocausto y posmodernidad" (Entrevista), Revista Claves de Razón Práctica, Nº 125, Septiembre 2002

18 may. 2010

La potencia de Arendt


Cara Teófila,

Sin disminuir mi amor por Vos, ha llegado a mi corazón la señorita Hannah Arendt. Vea usted que potentes palabras al responder a una reseña crítica al filósofo Eric Voegelin acerca de “Orígenes del Totalitarismo”. Más que hacer una reseña del artículo me interesa destacar cuestiones de la prosa de Arendt que tanto me ha gustado descubrir este año. En general son un tipo de razonamiento muy adecuado para aplicar a la política contemporánea.
“Describir los campos de concentración sine ira no es ‘ser objetivo’ sino indultarlos”. (9)
¿Cuántos supuestos “objetivistas” esconden actitudes conservadoras? Recientemente debatimos con Pedro al respecto (aquí y también por correo electrónico).
“toda historiografía es necesariamente una operación de salvamento, y con frecuencia de justificación; nace del temor del hombre al olvido y del empeño que alguien pone en favor de algo, lo cual es incluso más que el simple recordar.” (9)
Bella metáfora y explicación de la memoria histórica.
Si moralicé o si me dejé llevar por el sentimiento es que simplemente no hice bien lo que tenía que hacer, a saber: describir el fenómeno totalitario como ocurriendo no en la Luna, sino en medio de una sociedad humana. (9)
Eso se llama filosofía a martillazos pero insistiendo en que no se puede usar la filosofía para defender argumentos emotivos, como vemos a continuación: no hay que mezclar unas cosas con otras.
“la cuestión es que los liberales claramente no son totalitarios. Lo que no excluye, por supuesto, el hecho de que elementos liberales o positivistas se presten también a un pensamiento totalitario; pero tales afinidades significarían sólo la necesidad de trazar distinciones aun más precisas en virtud del hecho de que los liberales no son totalitarios. (10) (...) mi litigio fundamental con el estado presente de las ciencias históricas y políticas reside en su creciente incapacidad para hacer distinciones.
Lo siguiente lo rescato por la interesante etimología que propone., Savater habría hecho la misma propuesta años después en Filosofía para Amador
Se distinguen de las multitudes de siglos pasados en que no tienen intereses comunes que las mantengan unidas ni ningún tipo del “acuerdo” mutuo que, según Cicerón, constituye el inter-est, lo que está entre los hombres, y que se extiende a todo, desde lo material a lo espiritual y a otros órdenes. (10)
Y aunque resulte increíble, aún hoy hacen falta responder a cuestiones como las que siguen
Quienes de los terroríficos sucesos de nuestro tiempo sacan la conclusión de que tenemos que volver a la religión y a la fe por razones políticas, me parece que muestran idéntica falta de fe en Dios que sus adversarios.
Saludos y salud.

Teófilo


PS: El artículo es Nº 124 de CLAVES DE RAZÓN PRÁCTICA