31 ene. 2006

Un chiste citado por Eco

Cara Teofila,
Estoy leyendo la última novela de Umberto Eco, "La Misteriosa Llama de la Reina Loana". Luego le comentaré más del mismo. Le cito igualmente un chiste, sobre uno de los temas que surca el libro: la memoria. "Como era el chiste ese de Gianni sobre el Alzheimer? Lo bueno es que cada día conoces a gente nueva."
Simpático la saluda,
Teófilo

30 ene. 2006

Un poema de Alberto Caeiro

Mi querido Teófilo,
Este bellísimo fragmento de un poema de Alberto Caeiro (heterónimo de Fernando Pessoa) me hizo traerle a mis pensamientos, sin que pudiera yo dar razón de ello.
O amor é uma companhia.
Já nao sei andar só pelos caminhos,
Porque já nao posso andar só.
Um pensamento visível faz-me andar mais depressa
e ver menos, ea ao mesmo tempo gostar bem de ir vendo
tudo.
Mesmo a ausência dela é uma coisa que está comigo.
E eu gosto tanto dela que nao sei como a desejar.

Se a nao vejo, imagino-a e sou forte como as árvores
altas.
Mas se a vejo tremo, nao sei o que é feito do que sinto
na ausência dela.
Todo eu sou qualquer força que me abandona.
Toda a realidade olha para mim como um girassol com
a cara dela no meio.


Quizás con un dejo de saudade, mis saludos para usted.
Teófila.

28 ene. 2006

Zama

Mi querido Teófilo,
Excelente escritor no muy conocido es Antonio di Benedetto
De Zama, su obra maestra según Saer, transcribo -no sin estremecimiento- su comienzo.
Salí de la ciudad, ribera abajo, al encuentro solitario del barco que aguardaba, sin saber cuándo vendría.
Llegué hasta el muelle viejo, esa construcción inexplicable, puesto que la ciudad y su puerto siempre estuvieron donde están, un cuarto de legua arriba.
Entreverada entre sus palos, se manea la porción de agua del rio que entre ellos recae.
Con su pequeña ola y sus remolinos sin salida, iba y venia, con precisión, un mono muerto, todavía completo y no descompuesto. El agua, ante el bosque, fue siempre una invitación al viaje, que él no hizo hasta no ser mono, sino cadáver de mono. El agua quería llevárselo y lo llevaba, pero se le enredó entre los palos del muelle decrépito y ahí estaba él, por irse y no, y ahí estábamos.
Ahí estábamos, por irnos y no.
Con afecto.
Teófila.

26 ene. 2006

Un poema de Reynaldo Arenas

Mi querido Teófilo,
Los días transcurren sin mayores sobresaltos; calmos y tranquilos con el follaje de los árboles acompasando lecturas. Hoy le envío un poema extraído de "El Mundo Alucinante" de Reynaldo Arenas: poeta cubano, contemporáneo de Lezama Lima; sufrió persecución y cárcel por su condición de homosexual, en 1980 exilióse a Nueva York, ciudad en la cual, ya enfermo de sida, se suicida el 7 de diciembre de 1990.
Las manos que tocan la transparencia de la tierra
que se posan tímidas y breves
que no saben y que presienten que no saben
que indican el limite del sueño
que planean la dimensión del futuro
Estas manos que conozco y sin embargo me confunden
Estas manos, que me dijeron alguna vez: "tienta y
escapa"
Estas manos que ya vuelven presurosas a la infancia
Estas manos que no se cansan de abofetear a las
tinieblas
Estas manos, que solamente han palpado cosas reales
Estas manos, que ya casi no puedo dominar
Estas manos, que la vejez ha vuelto de colores
Estas manos que marcan los límites del tiempo
Que se levantan de nuevo y buscan sitio
Que señalan y quedan temblorosas
Que saben que hay música aún entre sus dedos
Estas manos que ayudan ahora a sujetarme
Esta manos que se alargan y tocan el encuentro
Estas manos que me piden cansadas, que ya muera.
Quizás haya visto usted el film "Antes de que anochezca", el artículo al cual lo vinculo hace una pequeña mención al mismo.
Aguardo sus noticias.
Sinceramente suya.
Teófila.

25 ene. 2006

Una llave en Salónica

Mi querido Teófilo,
Acércole hoy un soneto de Borges:

UNA LLAVE EN SALÓNICA

Abarbanel, Farías o Pinedo,
Arrojados de España por impía
Persecución, conservan todavía
La llave de una casa de Toledo.

Libres ahora de esperanza y miedo,
Miran la llave al declinar el día;
En el bronce hay ayeres, lejanía,
Cansado brillo y sufrimiento quedo.

Hoy que su puerta es polvo, el instrumento
Es cifra de la diáspora y del viento,
Afín a esa otra llave del santuario

Que alguien lanzó al azul, cuando el romano
Acometió con fuego temerario,
Y que en el cielo recibió una mano.


Afectísima, le saluda.
Teófila.

Dos formas de entender el universo segùn Slavoj Zizek

Docta Teófila,
Nosotros que podríamos catalogar nuestro posicionamiento en los últimos años como “honorables junguianos”, podemos sin embargo leer el “radicalismo lacaniano”, aunque insulte nuestro bienamado yin y yan. Y cito a Slavoj Zizek “Mirando al sesgo” (una introducción a Jacques Lacan a través de la cultura popular)
“Qué conclusión debemos entonces extraer de este acuerdo inesperado entre las más recientes especulaciones físicas y las paradojas de la lógica lacaniana del significante? Por supuesto podríamos derivar hacia una especie de oscurantismo junguiano: diríamos que lo masculino y lo femenino no tienen que ver sólo con la antropología, sino que también son principios cósmicos, (...) la diferencia humana sexual humana sería solo una forma especial de este antagonismo cósmico universal entre los principios masculino y femenino, yin y yang. Es casi innecesario añadir que la teoría lacaniana lleva a una conclusión opuesta, a una versión radical antropocéntrica o, más precisamente, “simbolocéntrica”: nuestro saber del universo, el modo en que simbolizamos lo real, está en última instancia determinado por las paradojas del lenguaje como tal; la división en masculino y femenino (es decir, la imposibilidad de un lenguaje neutro, no marcado por esta diferencia) es inevitable porque la simbolización está por definición estructurada alrededor de una cierta imposibilidad central (...). Ni siquiera la física subatómica más pura puede sustraerse a este atolladero fundamental de la simbolización."
Un saludo que, ya que hablamos del tema, es más que eso.
Teófilo.

21 ene. 2006

El simpático y trabajador Renato Descartes acusado de los más atroces crímenes

Sintética Teófila,
En mis ratos libres acabo de “releer” el “Discurso del Método” de Rene Descartes (Editorial Losada/La Pagina, Bs As. 2004). , con un interesante estudio introductorio de Paul Valéry , seguido de otro no tanto de Francisco Romero, este último demasiado preocupado en sus propios libros No podía dejar de pensar en la ardua lucha de este viejito que supo abandonar todo para dedicarse a la tarea que le iba a tomar toda la vida, la de dar sentido al mundo a través de un método comprobable. Vd. que me conoce sabrá que quedé lógicamente conmovido por sus cuidados contra la censura y la agresión que reciben todas las nuevas ideas, ya que en principio él intenta superar ideas verdaderamente retrógadas de sus contemporáneos, y nunca provocar el advenimiento del nazismo o las bombas de Hiroshima. No pude sin embargo dejar de revisar la semilla de la destrucción en alguna de sus frases como la que le transcribo para su deleite a continuación.
Suyo a pesar de las altas horas de la noche,
Teófilo

“Es posible encontrar una práctica mediante la cual, conociendo la fuerza y las acciones del fuego, el agua, el aire, los astros, los cielos (...) como conocemos los oficios de nuestros artesanos, los podríamos emplear del mismo modo para todos los usos que se prestan y convertirnos así en una especie de dueños y poseedores de la naturaleza.”
Rene Descartes, Discurso del Método

“Vive, Vive”
Doctor Frankestein

20 ene. 2006

Soñando que pensábamos que leíamos los sueños de un pensador que escribía

Óptima Teófila,
A propósito de un papiro que me llegó del bárbaro germano Jürgen Kuczynski, intitulado “Breve Historia de la Economía”, no pude dejar de pensar en que no estaba leyendo un libro sino que leía a un autor. En el caso de este libro, se vislumbra un científico sólidamente instalado en la antigua Alemania Oriental, buceando en la historia de la economía desde su lugar, en el que no solo cita a Marx y Engels, sino que no tiene empacho en citar a Stalin y sus estudios sobre la economía primitiva. Entonces, los “hechos” de la economía política los creo yo en mi mente extrayendo las opiniones de este señor y aplicándole mi filtro particular. Soñé luego que me encontraba con Vd., que se reía de mis ingenuas aseveraciones, que nada nuevo aportaban. Afirmaba Vd. que en las ciencias sociales es casi imposible leer certezas, sino más bien opiniones, más radicales, más conservadoras, más “neutras”.
Sin perjuicio de esto vea Vd. si en otra cosa puedo serle útil su afectísimo servidor Teófilo.

19 ene. 2006

Materia, Conciencia y Tiempo. Borges, Hume y Berkeley.

Mi querido Teófilo,
Sé cuánto le he molestado y cuán vanas le han parecido ciertas conversaciones mías; sé cuántos disgustos le he deparado. Lo hecho, hecho está y no puede repararse, mas quizás pueda encontrar mi alma consuelo si estas nuevas palabras pudieren acercar claridad al asunto.
El texto a continuación es un extracto de "Nueva refutacion del tiempo", de Borges, en Otras inquisiones, Obras Completas, Emecé ediciones, Buenos Aires, 1974.

"El idealismo es tan antiguo como la inquietud metafísica. (...) Berkeley usó de esos argumentos contra la noción de materia; Hume los aplicó a la conciencia; mi propósito es aplicarlos al tiempo. (...) Berkeley negó la materia. Ello no significa, entiéndase bien, que negó los colores, los olores, los sabores, los sonidos y los contactos; lo que negó fue que, además de esas percepciones, que componen el mundo externo, hubiera dolores que nadie siente, colores que nadie ve, formas que nadie toca. Observó (Priciples of Human Knowledge, 3): 'Hablar de la existencia absoluta de cosas inanimadas, sin relacion al hecho de si las perciben o no, es para mi insensato. Su esse est percipi; no es posible que existan fuera de las mentes que las perciben'. (...)
Berkeley negó que hubiera un objeto detrás de las impresiones de los sentidos; David Hume, que hubiera un sujeto detrás de la percepción de los cambios. Aquél había negado la materia, éste nego el espíritu; aquél no había querido que agregáramos a la sucesión de impresiones la noción metafísica de materia, éste no quiso que agregáramos a la sucesión de estados mentales la noción metafísica de un yo. Corrobora Hume (Treatise of Human Nature, I, 4, 6): 'Somos una colección o conjunto de percepciones, que se suceden unas a otras con inconcebible rapidez... La mente es una especie de teatro, donde las percepciones aparecen, desaparecen, vuelven y se combinan de infinitas maneras. La metáfora no debe engañarnos. Las percepciones constituyen la mente y no podemos vislumbrar en qué sitio ocurren las escenas ni de qué materiales está hecho el teatro'.
Admitido el argumento idealista, entiendo que es posible -tal vez inevitable- ir más lejos. (...) Negadas la materia y el espíritu, que son continuidades, negado también el espacio, no sé con qué derecho retendremos esa continuidad que es el tiempo. Fuera de cada percepcion (actual o conjetural) no existe la materia; fuera de cada estado mental no existe el espíritu; tampoco el tiempo existirá fuera de cada instante presente. Elijamos un momento de máxima simplicidad: verbigracia, el del sueño de Chuang Tzu (Herbert Allen Giles: Chuang Tzu, 1889). Éste, hará unos veinticuatro siglos, soñó que era una mariposa y no sabía al despertar si era un hombre que había soñado ser una mariposa o una mariposa que ahora soñaba ser hombre. No consideremos el despertar, consideremos el momento del sueño; o uno de sus momentos. 'Soñé que era una mariposa que andaba por el aire y que nada sabía de Chuang Tzu', dice el antiguo texto. Nunca sabremos si Chuang Tzu vio un jardín sobre el que le parecía volar o un móvil triángulo amarillo, que sin duda era él, pero nos consta que la imagen fue subjetiva, aunque la suministró la memoria. La doctrina del paralelismo psicofísico juzgará que a esa imagen debió de corresponder algún cambio en el sistema nervioso del soñador; según Berkeley, no existía en aquel momento el cuerpo de Chuang Tzu, ni el negro dormitorio en que soñaba, salvo como una percepción en la mente divina. Hume simplifica aun más lo ocurrido. Según él, no existía en aquel momento el espíritu de Chaung Tzu; sólo existían los colores del sueño y la certidumbre de ser una mariposa. Existía como término momentáneo de la 'colección o conjunto de percepciones' que fue, unos cuatro siglos antes de Cristo, la mente de Chuang Tzu; existían como término n de una infinita serie temporal, entre n-I y n + I. No hay otra realidad, para el idealismo, que la de los procesos mentales; agregar a la mariposa que se percibe una mariposa objetiva le parece una vana duplicación; agregar a los procesos un yo le parece no menos exorbitante. Juzga que hubo un soñar, un percibir, pero no un soñador ni siquiera un sueño; juzga que hablar de objetos y de sujetos es incurrir en pura mitología. Ahora bien, si cada estado psíquico es suficiente, si vincularlo a una circunstancia o a un yo es una ilícita y ociosa adición, ¿con qué derecho le impondremos depués, un lugar en el tiempo? Chuang Tzu soñó que era una mariposa y durante aquel sueño no era Chuang Tzu, era una mariposa. ¿Cómo, abolidos el espacio y el yo, vincularemos esos instantes a los del despertar y a la época feudal de la historia china? Ello no quiere deir que nunca sabremos, siquiera de manera aproximativa, la fecha de aquel sueño; quiere decir que la fijación cronologica de un suceso, de cualquier suceso del orbe, es ajena a él, y exterior. (...)
Otros textos budistas dicen que el mundo se aniquila y resurge seis mil quinientos millones de veces por día y que todo hombre es una ilusión, vertiginosamente obrada por una serie de hombres momentáneos y solos. 'El hombre de un momento pretérito -nos advierte el Camino de la pureza- ha vivido pero no vive ni vivirá; el hombre de un momento futuro vivirá, pero no ha vivido ni vive; el hombre del momento presente vive, pero no ha vivido ni vivirá', dictamen que podemos comparar con éste de Plutarco (De E apud Delphos, 18): 'El hombre de ayer ha muerto en el de hoy, el de hoy muere en el de mañana'.

And yet, and yet... Negar la sucesión temporal,negar el yo, negar el universo astronómico, son desesperaciones aparentes y consuelos secretos. Nuestro destino (a diferencia del infierno de Swedenborg y del infierno de la mitología tibetana) no es espantoso por irreal; es espantoso porque es irreversible y de hierro. El tiempo es la sustancia que que estoy hecho. El tiempo es un río que me arrebata, pero yo soy el río; es un tigre que me destroza, pero yo soy el tigre; es un fuego que me consume, pero yo soy el fuego. El mundo, desgraciadamente, es real; yo, desgraciadamente, soy Borges."

El contenido, espero que para usted, tanto como para mí, justifica su extension.
Suya.
Teófila

18 ene. 2006

La soledad, los campos de concentración.... y Onfray.

Mi añorado Teofilo,
Al igual que hizo usted conmigo, le recomiendo la lectura completa, pausada, detenida y reflexiva del fragmento de "Política del Rebelde" de Onfray, del cual por mi parte, cito el siguiente fragmento.

"La certeza del individuo, su naturaleza primera, atómica, obliga a deducir y a pronunciarse por el solipsismo. Sin hacer concesiones a las extravagancias metafísicas y excesivas de un Berkeley, se puede adelantar la idea de un solipsismo -solus ipse- en virtud de lo cual cada individualidad está condenada a vivir su única vida, y sólo su vida, a sentir, experimentar, tanto lo positivo como lo negativo, solamente para sí y por sí. Todos hemos conocido, conocemos o habremos de conocer los goces y los sufrimientos, las heridas y las caricias, las risas y las lágrimas, los llantos y las alegrías, la vejez, la angustia y el miedo, la muerte, pero estamos solos, sin poder transferir la menor sensación, imagen o sentimiento a un tercero, excepto bajo el modo participativo, pero desesperadamente ajeno, apartado y extraño. Cuarta lección para aprender del campo de concentración, siempre en el terreno ontológico: La constante evidencia del solipsismo y la condena del individuo a sí mismo. L'Espéce Humaine hace del campo de concentración el lugar de este experimento. Las escenas de violencia física, las palizas son descriptas con sobriedad. De la misma manera, con el tono de un moralista que hubiese tomado lecciones de concisión y lucidez de la Rochefoucault, Antelme afirma que cada uno "sabía que entre la vida de un compañero y la propia, se elegía la propia". "

Coincido, y usted me conoce en esto, en que muchas lecciones podemos extraer para aprender de los campos de concentración. Coincido también en que estamos y somos solos. Pero, ¿qué hacemos con ello?. ¿Nos refugiamos en nuestras soledades? ¿Preconizamos la soledad como modo de templar el carácter? O, ¿es esto último un disfraz de la intención de imposibilitar las relaciones interindividuales? ¿Nos angustiamos? ¿Podemos comunicar nuestras soledades?
No sienta que le pido respuestas, sólo deseaba compartir con usted.
Suya,
Teófila

17 ene. 2006

Entrevista a Michel Onfray

Michel OnfrayCara Teófila,
En el boletín hispano "El País" salió publicada una interesante entrevista al hereje filósofo galo Michel Onfray. Le trascribo alguna parte pero le recomiendo encarecidamente su lectura completa, titulada "Los monoteísmos han llenado el mundo de sufrimiento" .

El libre albedrío que afirman los cristianos parte del principio de que el hombre es libre, de que conoce el bien y el mal. Del pecado original. Necesitamos postular que el hombre es libre para poderlo castigar. Es evidente que el hombre no es libre, que la libertad no existe".


Nada que Vd. no sepa, claro. Y luego, en la sección de "Chismes Filosóficos"

El padre de este "mal" es Pablo de Tarso, a quien ve como el inspirador de la misoginia cristiana, del odio al cuerpo y al deseo porque, dice, "era impotente". Para su conversión no tiene palabras menores. fue pura histeria. "Yo no calumnio a Pablo de Tarso. Es él quien habla de sí mismo, quien se pronuncia contra el deseo. Él aborda el pensamiento desde su biografía. Yo sólo analizo lo que cuenta y veo que su conversión es una conversión histérica. Es un diagnóstico, no un insulto. No es insultar a alguien decir que tiene una enfermedad. Lo grave de Pablo es que su neurosis se convirtió en una neurosis planetaria".

Pícaro y suyo,
Teófilo

12 ene. 2006

La posibilidad de una isla y los actores

Óptimo Teófilo,
Los días son calmos en estas playas de aguas mansas y aguas bravas. La lectura de "La posibilidad de una isla" entretiene mis horas. Me agrada compartir con usted la frase "...probablemente por el papel determinante que la casualidad puede desempeñar en sus vidas, los actores suelen ser, ya me había dado cuenta antes, presas fáciles para todas las sectas, creencias y disciplinas espirituales extravagantes.", nada más que para establecer alguna discusión que me extraiga del hastío.
La frase en cuestión es un pensamiento de Daniel 1 -personaje del libro- al observar la gran cantidad de actores presentes en un campamento de verano que realizan en Arrecife los Elohimitas.
Suya,
Teófila.

10 ene. 2006

El arte de leer y Schopenhauer

"Para leer lo bueno es necesario no leer lo malo, porque la vida es corta y el tiempo y las fuerzas limitadas."
Schopenhauer

Acertadísimo Teófilo, de la cantidad de citas que pueblan mis cuadernos, elegí esta. En atención de su agrado.
Teófila.

2 ene. 2006

Judit y las frases genealógicas

Mi paciente Teófilo,
Con el advenimiento del nuevo año, nada mejor que regalarle la genealogía completa tal cual fuese establecida por mi persona, mas abierta a nuevas incorporaciones, de las frases genealógicas. En Jdt 8 14, podemos leer Nunca llegaréis a sondear el fondo del corazón humano.
De modo que la genealogía de podría ordenarse:

Muchas veces me he preguntado si será más fácil de reconocer la profundidad del océano que la profundidad del corazón humano
Lautreamont

Hombre, nadie ha sondeado el fondo de tus abismos
Baudelaire

¡Quieres analizar las leyes de la naturaleza, mientras que tu
corazón, tu corazón donde ella se graba, es un enigma que no puedes develar!
Sade

Nunca llegaréis a sondear el fondo del corazón humano

Biblia, Libro de Judit, 8 14

En prevención, aclárole que he preferido la frase de Judit en la versión de Alianza Editorial antes que la del sitio recomendado igualmente: http://es.catholic.net/biblia/

Muy animosa, envíole mis más atentos cariños
Teófila