15 jun. 2006

El Fundamento de la Moral. Schopenhauer.

Mi querido Teófilo,
No me reproche usted mi largo silencio. Quizás haya pensado que lo tengo en el olvido... ¡Nada de eso! Tierno amigo mío, su presencia colma el cuarto en que me encuentro recluida y alegra mis trajines. Escuche, la Real Sociedad Danesa plantea una cuestión por demás interesante en los siguientes términos:
Philosophiae moralis fons et fundamentum utrum in idea moralitatis, quae inmediate conscientia contineatur, et ceteris notionibus fundamentalibus, quae ex illa prodeant, explicandis quaerenda sunt, an in alio cognoscendi principio?
Arthur está, para mí -lectora de sus manuscritos-, en pleno trabajo. Una tarea se desprende de sus propias palabras:
Para comprender bien esta crítica, cuyo objetivo es socavar hasta el fondo la ética kantiana, será muy necesario para el lector tomar este libro del Fundamento de Kant, al que se refiere en primer lugar (no abarca más que 128-XIV páginas, y en Rosenkranz 100 páginas en total), y releerlo muy atentamente, a fin de tenerlo presente en su conjunto.
Mi invitación para usted, entonces; juntos aboquémosnos a esta grata tarea. Kant puede parecer soso, y lo es, pero ya sabremos ponerle sal y azúcar nosotros, mi querido. No perdamos de vista las otras dos grandes influencias insoslayables -siempre según Arthur-:
En estos últimos cincuenta años, tres cosas han influido en nosotros: la filosofía de Kant; los progresos incomparables de todas las ciencias naturales, que hacen que en la vida de la humanidad de las épocas anteriores no sean ya frente a la nuestra, sino una infancia; y, en fin, el conocimiento de la literatura sánscrita, del brahmanismo y del budismo, las dos religiones más antiguas y más difundidas que ha tenido la humanidad, es decir, las primeras de todas en el sentido del tiempo y del espacio: ellas fueron incluso la religión primitiva y nacional de nuestra propia raza, asiática como ya se sabe, que vuelve a tener ahora noticias de ellas en su patria extraña.
Con afecto.
Teófila.

4 comentarios:

Teofilo dijo...

Es evidente que vuesa propuesta incluye el pormenorizado estudio de unos escritos, por lo que cuente desde ya con mi animado interés.
Ahora, comprenderá Vd. las limitaciones de mi entendedera, que no llegan a ver con claridad más allá de dudas razonables, cuál es la propuesta concreta en la cual Vd. desea que nos embarquemos
Admirado por vuesa sapienza lo saluda,
Teófilo.

Teofila dijo...

Mi querido Teófilo,
Alégrome en mucho recibir su epístola. Y más aún saber de su excelente disposión, contar con su animado interés renueva mi ímpetu. ¡Estaba convencida de que íbamos a saber poner sal y azúcar!
Manos a la masa, entonces. A leer a Kant, ¿no es claro Arthur, al pedirnos que antes de leer su crítica leamos el libro al cual se refiere en primer lugar su crítica?
Ah, mi querido, disculpe mi distracción, sé que es imperdonable... "Este libro del Fundamento"... El libro es el Fundamento de la metafísica de las costumbres, en lo posible, en la edición de Rosenkranz.
Con afecto.
Teófila.

tomar este libro del Fundamento de Kant, al que se refiere en primer lugar (no abarca más que 128-XIV páginas, y en Rosenkranz 100 páginas en total)

Teofilo dijo...

Simpática Teófila,
Si no le molesta voy a usar la versión de la Biblioteca Cervantes, ya que no tengo a mano la edición que Vd. sugiere.
Teófilo

Teofilo dijo...

Cara Teófila,
Realicé a vuelo de pájaro una traducción de la frase con la que inicia vueso comentario. Corríjame si mucho me equivoco
La fuente y el fundamento de la Filosofía moral se encuentran en la idea de moralidad, la cual es inmediatamente captada por la conciencia, así como con las demás nociones fundamentales, las cuales de ella provienen, y están buscando una explicación, o quizás por ventura reconociendo un diferente principio?
En relación a vuesa propuesta de trabajo, no se cómo pensaría llevarla a cabo. Le propongo por mi parte separar al texto en sus tres partes naturales y cuatro con el Prólogo. Comenzando por este último le dedicaríamos nuestras impresiones parte por parte, es más: una epístola distinta por cada parte.
Teófilo