7 may. 2006

Fedón

Estudioso Teófilo,
Por un tiempo me dedicaría sólo a enviarle párrafos alternativos nada más que de El Banquete, Fedro, y Fedón... ¡tan entretenidos me resultan!
Terciando, pues, con el Fedón, aquí le transcribo algo de lo puesto en boca del personaje de Sócrates:
"Y una vez oí decir a alguien mientras leía en un libro, de Anaxágoras, según dijo, que es la mente lo que pone todo en orden y la causa de todas las cosas. Regocijéme con esta causa y me pareció que, en cierto modo, era una ventaja que fuera la mente la causa de todas las cosas. Pensé que, si eso era así, la mente ordenadora ordenaría y colocaría todas y cada una de las cosas allí donde mejor estuvieran. Así, pues, si alguno quería encontrar la causa de cada cosa, según la cual nace, perece o existe, debía encontrar sobre ello esto: cómo es mejor para ella ser, padecer o realizar lo que fuere. Y, según este razonamiento, resultaba que al hombre no le correspondía examinar ni sobre eso mismo, ni sobre las demás cosas nada que no fuera lo mejor y lo más conveniente, pues, a la vez conocería también lo peor, puesto que el conocimiento que versa sobre esos objetos es el mismo.(...)"

Si le aburro, mi querido, me lo dice. Por mi parte le digo que me hable, que me hable, que ya no recibo más noticias suyas no sé desde cuándo... ¡ ya he perdido la cuenta!
Con afecto y dubitativa.
Teófila.

2 comentarios:

Teofilo dijo...

Cara Teófila,
¡Me pone Vd. en cada aprieto! Claro que no me aburre, pero sabe bien que ahora no puedo más que intentar cumplir los requisitos que los ancianos me piden para ingresar en la Escuela Epicurea Salmanticae. De Platón están particularmente interesados en su República, por lo que poco serios pueden ser mis comentarios sobre los otros textos. Igualmente, en este trozo de Fedón que Vd. trae a cuenta, una de las cosas que quedan claras sobre la Teoría del Conocimiento de Platón, como llaman ahora al asunto, es su calidad de intelectualista. Ésa sería la forma de comprender su regocijo en encontrar la esencia de la cosa fuera de la cosa.
Dice "la mente ordenadora ordenaría y colocaría todas y cada una de las cosas allí donde mejor estuvieran.". Tardarán 2000 años en comenzar a desandar este enredo. Los Nominalistas por ejemplo, que con Guillermo de Ockham (la referencia obligada del William de "El Nombre de la Rosa"), declaran tajantemente que lo único que es, es cada cosa y que las ideas universales son flatus vocis, sonidos de la voz que sólo sirven como conceptos lógicos, pero que no tienen entidad propia. No son reales, como defendían en la vereda opuesta los realistas escolásticos.
Pero no puedo más con el asunto, prométole volver sobre él más adelante.
Teófilo.

Teofila dijo...

Caro,
En modo alguno es mi intención ponerle en un aprieto. Le pido mil disculpas. Sin embargo, es evidente que usted cumplimenta todos esos requisitos que le piden los ancianos. Su comentario lo confirma.
Suya
Teófila