29 abr. 2006

George La Tour


Buenos días, Teófilo. Quizás pueda hacerse un tiempo y acudir a mi lado. Podríamos visitar el Louvre. Su corazón se llenaría de gozo. Horas enteras pasaríamos frente a lienzos como este. Marcial Olivar me presentó a George La Tour como un casi constante cultivador de la manera de pintar típica de los tenebrosi caravaggiescos. Prendada le saluda. Teófila.

2 comentarios:

Teofilo dijo...

Inmediatamente luego de ver vuestro cuadro pensé, antes que en Caravaggio, en un famoso estudio de El Greco, quien viviera medio siglo antes que De la Tour. La obra se llama "El Niño Encendiendo una Vela. Parece que captar el ambiente que da la débil luz del candil era un desafío al que los pintores naturalistas querían enfrentar. En relación a la Ciudad Luz, debo pedirle que por favor no me tiente con sus invitaciones, que si el Rector Magnificus Academiae Salmanticae se enterara que visité París, creería que es por su Universidad y no me perdonaría la informalidad, lo que me valdría la inmediata expulsión.
Espere unos meses e intentaré obtener un permiso especial luego de las oposiciones.
Suyo,
Teófilo

Teofila dijo...

Bellísimo, Teófilo, el estudio de El Greco. Como usted dice, ¡ingente desafío!
Esperaré unos meses.
Suya.
Teófila