16 mar. 2006

A Innominada que gustaba de Yourcenar

Durante unos momentos pensé si acaso no sería mejor cambiar de rumbo por un tiempo y partir de Charleville hacia Bruxelles, para luego viajar hacia Calais, quizás por amor a Camille. Mis recorridos son quizás extraños, pues en verdad debería visitar Saint-Germain-des-prés. Pienso en las palabras que Yourcenar escribe al comienzo de su Mishima

Inevitablemente se establece un equilibrio inestable entre el interés que sentimos por el hombre y el que sentimos por su obra. Ya se acabó el tiempo en que se podía saborear Hamlet sin preocuparse mucho por Shakespeare: la burda curiosidad por la anécdota biográfica es un rasgo de nuestra época, decuplicado por los métodos de una prensa y de unos media que se dirigen a un público que cada vez sabe leer menos.

Espero sus misivas.
Teófila.

2 comentarios:

Teofilo dijo...

Chère Teofila,
Si tuvieras que decirme alguna cosa que amas de Charleville; cualquier cosa, incluso algo nimio ¿Qué sería?.
Teófilo

Teofila dijo...

Enigmático Teófilo,
Si revisa los archivos podrá recordar sus propias palabras acerca de lo que más amo de Charleville: Arthur Rimbaud.
Con afecto.
Teófila.