10 mar. 2006

Baudelaire, Cabrera Infante, Marx y Berman

Mi querido Teófilo,
Me ha comunicado su deseo de que le explique cómo al buscar el cuento "La voz de la tortuga" mi cerebro, mi cuerpo -no el alma, que no poseo- recordó unos versos del poema "El viaje (VI)". Otras veces me ha expresado deseos similares; los cuales no creo poder satisfacer puesto que son asociaciones que no obedecen a racionalidad previa alguna. Suceden, acontecen. Ahora, releyendo el cuento y releyendo los versos puedo ensayar alguna aproximación. Le pido entonces que lea y relea varias veces tanto el cuento (con el cual no hay problemas puesto que tanto usted como yo dominamos el mismo idioma en que fue escrito), cuanto los versos (con los que sí tenemos problemas, por lo que las recomendaciones son: lea la traducción que le envié y la versión en francés que le acerco ahora, y tome sólo como una guía para no perderse en las palabras esa otra traducción a la que lleva el link ut supra). Le pido que la primera vez se deje subyugar por la belleza tremenda, terrible, cruel, tanto del cuento como de los versos. Le pido que la segunda vez se adentre en la métrica, en el ritmo, en la rima, en la musicalidad, y tanto del cuento como de los versos disfrute del placer intelectual que tanta cosa bien hecha depara. Le pido que la tercera, la cuarta, la quinta… la enésima vez… Le pido, en fin, que para tantas veces como quiera se invente y reinvente tantos placeres, conexiones y (con) fusiones como su ser, su persona, su cuerpo quiera.
Por mi parte me he procurado el deleite de leer “Todo lo sólido se desvanece en el aire La experiencia de la modernidad” de Marshall Berman. San Petersburgo, París, Nueva York, modernizadas; Baudeleire, Marx, Dostoievski, Haussman, Le Carbusier, Melville, Ibsen, Herzog, Richard Foreman, Fassbinder, Pollock, Buster Keaton, Benjamin, Goethe, Robert Moses, Chaplin, y muchos otros se dan cita en ese libro que toma su título del Manifiesto Comunista .
Berman trabaja dos "escenas arquetípicamente modernas" que se encuentran en los poemas en prosa de Baudeleire “Los ojos de los pobres” y “La pérdida de una aureola” y dice en un momento:
Para ambos (Baudeleire y Marx), una de las experiencias cruciales endémicas de la vida moderna, y uno de los temas centrales del arte y el pensamiento moderno, es la desacralización. (…) En el Manifiesto, el drama de la desacralización es terrible y trágico: Marx vuelve la vista atrás, y su visión abarca las figura heroicas de Edipo en Colono, Lear en el páramo, luchando contra los elementos, desnudo y burlado pero no semetido, creando una nueva dignidad a partir de la desolación. “Los ojos de los pobres” contiene su propio drama de desacralización, pero aquí la escala es íntima, más que monumental, y las emociones son melancólicas y románticas, más que trágicas y heroicas. Sin embargo, “Los ojos de los pobres” y el Manifiesto pertenecen a mismo mundo espiritual. “La pérdida de una aureola” nos enfrenta a un espíritu muy diferente: el drama es aquí esencialmente cómico, la forma de expresión es irónica, y la ironía cómica está tan lograda que enmascara la seriedad del desenmascaramiento que está ocurriendo. El desenlace de Baudelaire, en el que la aureola del héroe se desliza de su cabeza y rueda por el fango –en vez de ser arrancada con un gesto violento, al estilo de Marx (y Burke, Blake y Shakespeare)-, evoca el vodevil, la farsa, las pantomimas metafísicas de Chaplin y Keaton.

Y también, como diría una señora que conocí, evoca el saltimbanqui, la barraca de feria, Meyerhold (Dr. Dapertutto), Kantor…
Con añoranza, saudade, morriña, spleen.
Teófila.

2 comentarios:

Teofilo dijo...

Cara Teófila,
Interesante este Berman que Vd. trae a colación. El tema de la desacralizacion lo veo muy relacionado obviamente con otro de los autores a los que hemos prestado atención últimamente: Michel Onfray, y por ejemplo su "Tratado de Ateología". Pero a qué desacralización cree Vd. que se refiere Berman en estas líneas que me envía? ¿O debería decir a la desacralización de qué?
Esperando vuestra pronta respuesta la saludo muy atentamente.
Teófilo

PS: No puedo dejar de comentar que vuestra última epístola bien pudo dividirse en dos, según reza el Decálogo.

Teofila dijo...

Caro Teófilo,
En el Manifiesto podemos leer "La burguesía ha despojado de su aureola a todas las profesiones que hasta entonces se tenían por venerables y dinas de piadoso respeto. Al médico, al jurisconsulto, al sacerdote, al poeta, al sabio, los ha convertido en sus servidores asalariados". En relación al poema en prosa "La pérdida de la aureola", Berman se pregunta "¿qué está haciendo (la aureola) en la cabeza de un poeta moderno?" y se responde "Está alli para satirizar y criticar una de las creencias más fervientes del propio Baudelaire: la crencia de la sacralidad del arte."
Con afecto.
Teófila.
Pd: Bien podría dividirse en dos la epístola.