6 nov. 2005

Sobre Herman Hesse

Querida Teófila

Con este tema de las relaciones, que yo nunca le puedo dar mucha razón por que me pongo en "abogado del diablo", empecé "Mi Credo" de Hesse, te transcribo unos parrafitos

"El Hombre al que contemplo con temor, con esperanza, con codicia, con propósitos, con exigencias, no es un hombre, es solo un turbio reflejo de mi voluntad. Lo miro, conciente o inconcientemente, con sonoras preguntas que le disminuyen o falsean ¿Es accesible o es orgulloso? ¿me respeta? ¿Puedo influir en él? ¿Sabe algo de arte?"
(...)
"Resulta tremendo presenciarlo: a estos dos señores (como a todos nosotros) no le cuesta al parecer ningún trabajo comportarse así, realizar un esfuerzo tan inaudito. Pueden suspirar mientras su corazón ríe, y fingir frialdad o indiferencia cuando su alma está sedienta de comunicación"

Es un texto de 1926 en el que analiza una relación entre 2 conocidos que se encuentran en el transporte público. En la búsqueda del alma, la encuentra en la sinceridad que sale de dentro cuando uno abandona las rigideces. Incluso plantea como alternativa en un hipotético encuentro, en el que me causó mucho gracia reconocer a... un hippie en 1926 ¿no te parece?

Si ahora uno de los dos jóvenes hiciera lo que realmente quiere y siente, alargaría la mano a su compañero o le daría una mano en el hombro y diría algo así: "Dios mío, que mañana tan hermosa, todo brilla como el oro y yo estoy de vacaciones! ¿Verdad que es bonita mi nueva corbata? Oye tengo manzanas en la maleta; quieres una? Si hablase así, el otro experimentaría un raro gozo (...), pero no lo expresaría. Se agarraría a una respuesta convencional, pronunciaría una de nuestras mil frases hueras. Murmuraría algo parecido a: "Si... ejem... muy bonito", y desviaría la mirada con un movimiento de cabeza lleno de mortificada paciencia. JUgaría con la cadena del reloj, miraría por la ventanilla

Eternamente suyo,

Teófilo

1 comentario:

Teofila dijo...

Teófilo.
Mi muy querido amigo, si bien como usted sabe, Hesse figura entre mis lecturas, no conocía el título que tan incisivamente me llama a recorrer. Corro a procurarme el texto. No deje usted de acercarme sus comentarios y le suplico disculpe no me explaya mucho más por hoy. Sepa que ocupa usted toda mi atención y cuidados.
Quede vmd. con Dios.