15 nov. 2005

La tortuga de Zenón y los champignones

Amado, hoy este epíteto le conviene a usted, de modo que decidí comenzar de tal modo nuestro epistolario diario (recuerde también la "elección" y la "decisión": todo arte lo exige... ya le enviaré la receta de esos champignons rellenos al roquefort y nueces que tanto le han agradado). Hojeando por ahí al azar, es que estoy interesada en Zenón. Recordará usted obviamente a la tortuga ¿no?. Bueno quisiera usted me dilucidara esta semejante definición de paradoja -si le cabe y si le agrada- : La paradoja es una verdad que se la muestra como tal para darle etiqueta al tonto.
No le ponga mucho tiempo a esto de todos modos.
Afectuosamente suya.
Teófila
PD.: Hay un film que usted debería ver para entender algo de cierta parte de la relación suya conmigo. Trato urgentemente de ubicar título. Trabaja el actor de "Sexo, mentiras y videos".

4 comentarios:

Teofilo dijo...

Mi Teófila, siempre digna de agradecimiento por su confianza hacia mí:
En relación a Zenón y su tortuga, sé que se desilusionará un poco poco el saber que desconocía dicho postulado, pero me bastó consultar la Enciclopedia en la Biblioteca de Alejandría para apreciar la anecdota, con refutaciones matemáticas incluídas.
En relación a la definición sobre la paradoja que Vd me propone, yo diría que más que una definición -que como tal podría entonces ser discutible- es una metáfora, y como tal muy bella, o por decirlo de otra manera, verdadera,
Esperando seguir disfrutando de sus epístolas, me despido animosamente.

Anónimo dijo...

"Al irrumpir lo eterno en nuestros pensamientos y en nuestros actos produce una especie de tormenta magnetica que desconcierta todo el ejercicio del espiritu. Si el sistema es, segun Hegel, la coronacion y meta de toda ciencia de los productos espirituales, las revelaciones hechas al espiritu por la trascendencia solo pueden expresarse en una forma, mezcla intima de saber y de no-saber, provocacion mas que certidumbre. Asi es, precisamente, la paradoja. Brota del punto de union de la eternidad con la historicidad, de lo Infinito con lo finito, de la esperanza con la desesperacion, de lo transracional con lo racional, de lo indecible con el lenguaje. Rompe insolentemente todas nuestras instalaciones en lo menos que humano: la inmanencia logica, la indiferencia estetica, el bienestar moral. La paradoja se impone por su autoridad abrupta. No se intente excusarla, disminuirla o esclarecerla. No hay, dice justamente Jean Wahl, mas que una explicacion legitima de la paradoja kierkegaardiana, que consiste en aprehender de una manera cada vez mas profunda que es paradoja. No deja ninguna razon a la duda, sino todo lo contrario, le tapa la boca. No solicita del espiritu movimiento gradual, progreso, sino un salto. Es afin al escandalo y del desafio." Mournier.

Teofila dijo...

Anonymus,
Si sería tan amable, mucho le agradecería si me presenta al Mournier citado por usted mismo.
Teófilas.

Teofilo dijo...

Cara Teófila,
El párrafo que le llegó en la nota anónima es para leerlo cuidadosamente. En una ràpida búsqueda sólo encontrado la biografía de solapa que le transcribo al final de esta nota. De momento es suficiente para mí. Atento a Vd. Teófilo

Emmanuel Mournier (1905-1950) es una de las figuras señeras de la intelectualidad francesa del siglo XX. Su obra se caracteriza por la reivindicación de la persona, por la unión entre pensamiento y acción y por su vida de cristiano comprometido con la que ofreció un testimonio luminoso a sus contemporáneos.

Principal representante del personalismo comunitario, fundó el movimiento y la revista ´Esprit´ que han influido decisivamente en la cultura europea por su aportación en temas tan centrales como el fundamento de la democracia, el cooperativismo y la economía social, el federalismo en la construcción europea, la crítica al individualismo burgués y el colectivismo uniformador, etc.